martes, 10 de agosto de 2010

Andrei Tarkovski: cine y espiritualidad

                                                                        
"Religión, filosofía y arte -los tres pilares sobre los que descansa el mundo- fueron inventados por el hombre para condensar simbólicamente el infinito". Hijo del poeta Arseni Tarkovsky, recibió una esmerada educación basada en la música y en la lectura de los humanistas italianos. Desde muy joven se interesó por la literatura y la pintura y aprendió lenguas orientales. Se inscribió en la Escuela de Cine VGIK bajo la enseñanza de Mijaíl Romm; sus compañeros de clase y amigos eran Sergéi Parajanov y Mijaíl Vartanov. Su primer film es "La infancia de Iván" (1962), que ganó el León de Oro en el Festival de Venecia. Su siguiente película ya contenía todo lo que Tarkovsky podía dar: épica y espiritualidad, planos de enorme belleza, una filosofía de la historia y del ser. Pero esta película también supuso el primer de sus tropiezos con las autoridades soviéticas, que le acusaron de esteta y reaccionario. Después rodó "Solaris", "El espejo" y "Stalker", considerada su obra maestra, todas ellas con mucho esfuerzo. Tras ella se exilió en Italia, donde rodó "Nostalgia". Gravemente enfermo, y con la ayuda financiera de algunos amigos, consiguión acabar "Sacrificio", muriendo de cáncer de pulmón poco después. "No soy un profeta. Soy un hombre al que Dios ha dado la posibilidad de ser poeta, es decir, de orar de otra manera a como se hace en una catedral"












(Solaris)















(Nostalgia)















(El espejo)

5 comentarios:

Viena dijo...

Hola: En primer lugar felicidades por tu blog, es verdaderamente un recorrido multiarte impresionante.
Me llama la atención y me gusta, que la selección que haces y muestras, se expone de modo directo u objetivo, sin calificaciones, crítica o elaboraciones que indiquen al observador lo que tiene que sentir. Esta objetividad convierte el blog en prácticamente una galería para recorrer despacio y disfrutar. Cada cual, sienta o perciba a su modo.
Chapeaux.

No sé si sabes que no se actualiza bien en el escritorio de los seguidores, que no figuran las nuevas entradas. Si no se sabe, quizás la gente no entre creyendo que no hay nada nuevo.
Gracias por todo lo que compartes.
Un abrazo.

babel dijo...

Hola, gracias por tu visita a mi blog, tampoco conocía el tuyo, del que tomo buena nota para estar al día de tus entradas. La primera frase de tu post define bastante bien la obra de Tarkovski, uno de los genios europeos en esto del Cine. Mi preferida, La infancia de Ivan, creo que es una de sus obras más personales, aunque no aparentemente.

Saludos ;)

Pd: por cierto, leo tu entrada sobre Kurosawa y el cine negro. Tomo nota de la cuarta película que comentas, no la he visto.

El lobo estepario dijo...

Y pensemos que si la censura soviética no se hubiera interpuesto, Tarkovsky habría agilizado más su cine, acortando algunas tomas demasiado largas, que había dispuesto así precisamente para tumbar la resistencia de los censores.

Siendo yo ateo, tengo en alta estima el cine de Tarkovsky, por su espiritualidad auténtica, y porque los problemas de sus personajes tenían que ver con la preservación de su individualidad en una era destinada a las masas, a la dictadura de la productividad y los números.

Saludos de un ácrata

David C. dijo...

He escuchado hablar de èl. nunca he visto su cine. ya habrà su momento como me paso con Kurosawa. habìa escuchado tanto, un día vi una de sus películas y uff casi me las veo todas luego.

Ines dijo...

Tarcovski, el gran poeta de lo inalcanzable.Todas sus películas, las recreo una y otra vez...Después de él...se produjo un gran vacío, salvo por Aleksandr Sokurov , su discípulo, el creador de La elegía a Tarcovski...
Bellísimos los poemas de su padre Arseniev , recitados en off en El espejo...


Arseni Tarkovski
"El hombre tiene un cuerpo,
cual una celda.
Cansada el alma está
de su íntegra envoltura
con orejas y ojos,
como monedas,
y piel con cicatrices
que cubre la osamenta.
Por la córnea vuela
a la fuente del cielo,
al radio de hielo,
al carruaje del ave.
Y oye por las rejas
de su viviente cárcel
la carraca del campo,
la trompa de los mares.
El alma es sin cuerpo,
como cuerpo sin camisa,
no hay labor ni intento,
ni verso ni concepto.
Adivinanza vana:
¿quién irá a bailar
a aquella misma plaza
donde nadie está?
Y sueño otra Alma
vestida de otra forma:
arde y corre, tímida,
en busca de esperanza.
Se quema y sin sombra
se aleja por la tierra,
un racimo de lilas
dejando de recuerdo.
No te lamentes, niño,
de la Eurídice pobre.
Empuña el palo y corre
tras el aro de cobre
mientras tus oídos capten,
ora alegres, ora secos,
de tus pasos los ecos
que repite la tierra."

Agradecida por recordarlo.
Saludos


http://www.youtube.com/watch?v=7ePQ5VY87Sw